En el sector agrícola, caracterizado por su complejidad y volatilidad, se observa una tendencia inicial de optimismo al comienzo de cada campaña, los agricultores inician sus actividades con expectativas elevadas y objetivos ambiciosos. Sin embargo, a medida que avanza la temporada, se enfrentan a una serie de desafíos e imprevistos.
Estos obstáculos, que pueden incluir variaciones climáticas, plagas, enfermedades de los cultivos y fluctuaciones del mercado, pueden afectar la rentabilidad proyectada de la campaña agrícola.
Esta situación también es relevante para el sector de la gestión del agua, concretamente para las comunidades de regantes, que deben afrontar el desafío de utilizar el agua y la energía de manera eficiente. Estas comunidades deben adaptarse a variaciones en la demanda de agua, fluctuaciones en los precios de la energía, y gestionar el mantenimiento y las reparaciones de las infraestructuras hídricas etc.
Consideramos esencial disponer del control sobre aquellos aspectos que son manejables o, al menos, estimables, para minimizar los errores en la toma de decisiones y así, maximizar la rentabilidad de nuestras explotaciones. Esto puede apoyarse en la incorporación de herramientas de digitalización y tecnologías de la agricultura 4.0 y soluciones agrícolas sostenibles.
Pero, ¿en qué áreas específicas de mi explotación agrícola puedo aplicar estas tecnologías?
¿Y cuáles son los beneficios que pueden contribuir a la rentabilidad de nuestra empresa?
En esta serie de publicaciones, nos proponemos explicar de manera concisa todos los ámbitos donde es factible implementar técnicas y métodos basados en nuevas tecnologías para facilitar la toma de decisiones tanto para agricultores como para comunidades de regantes. El objetivo es:
La digitalización se apoya en la conectividad de los elementos físicos con el mundo digital, la optimización de las comunicaciones y el acceso a los servicios, la disponibilidad de manera escalable y a bajo coste en la nube de los datos y por último el análisis de la información.
Todo esto abre un nuevo mundo de posibilidades y valor, en los que los servicios que gestionan el agua y las actuaciones en parcela pasan de un enfoque tradicional en su toma de decisiones a enfoques basados en datos, modelos predictivos y visión de sistema, con mayor criterio y capacidad de actuar.
La digitalización consiste en conseguir la mejor información de manera que se puedan tomar las mejores decisiones posibles. La digitalización del sector del agua conduce hacia una mejora de la productividad, una mayor resiliencia y un aumento de la sostenibilidad.
La digitalización es un tema muy amplio que cubre muchos ámbitos tecnológicos y aplicaciones, como: